top of page

DECLARACIÓN DE ARTISTA

Mi trabajo comienza en el lugar donde intento mantener todo en orden: mi agenda de papel. Está pensada para decisiones, números y logística, pero nunca se queda quieta. Ese momento, cuando el sistema se interfiere, es donde comienza mi práctica.

 

Trabajo con la memoria emocional no como expresión personal, sino como un archivo de experiencias vividas —individual y colectiva— donde el afecto se convierte en datos y la memoria en una fuerza estructural.

Vivo y trabajo en el campo. No divido esos espacios; se superponen de forma natural. El campo, el negocio, el taller, las tareas cotidianas: todos pertenecen al mismo continuum. Esa superposición no es una teoría; es simplemente la forma en que se desarrolla mi vida y moldea mi forma de pensar y construir mi práctica.

Utilizo materiales que provienen de ese contexto: soportes de hierro, grillas, piezas agrícolas, telas, cuerdas, elementos vinculados a la maternidad y superficies pintadas. Algunos son rígidos, otros son blandos. Su coexistencia importa. Permito que los materiales se contradigan entre sí y dejo que esa contradicción guíe la estructura de la obra.

 

Habito la contradicción, en la intersección de la producción, el archivo y la memoria afectiva, arraigada en el territorio rural de Uruguay, donde el cuerpo femenino opera como una infraestructura viva dentro del sistema económico agrícola.

Suscríbete a mi Newsletter

¡Gracias!  Compartiré contigo mis avances y prácticas artísticas.

bottom of page